Martes 28 de Julio de 2026 Resistencia - Chaco
 
 
 
 
 
 
Economía
Un informe advierte que el comercio ilegal ya supera el 5% del PBI argentino


Un estudio privado estima que el comercio ilegal ya equivale a más del 5% del PBI argentino y advierte sobre su impacto en la economía formal


El comercio ilegal dejó de ser una actividad marginal para convertirse en un fenómeno con fuerte incidencia sobre la economía argentina. Un informe elaborado para la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI) sostiene que el conjunto de estas prácticas ya representa algo más del 5% del Producto Bruto Interno (PBI) y anticipa que esa participación podría incrementarse en los próximos años.


La investigación, desarrollada por la consultora SINNETIC, evaluó la situación en Argentina, Brasil, México, Ecuador y Guatemala. Entre sus conclusiones señala que el avance del comercio ilícito:

Reduce la recaudación impositiva del Estado.
Perjudica a las empresas que cumplen las normas.
Desalienta la inversión y la innovación.
Expone a los consumidores a productos sin controles de calidad y seguridad.
Por qué el comercio ilegal ya supera el 5% del PBI
El trabajo calcula que durante 2023 el comercio ilegal tuvo un peso equivalente al 5,06% del PBI argentino. De mantenerse la tendencia proyectada por el modelo econométrico utilizado, esa participación ascendería al 5,22% hacia 2028.



Los autores aclaran que estas cifras corresponden a una estimación estadística y no a una medición oficial de las cuentas nacionales. Incluso recuerdan que distintas cámaras empresarias y consultoras privadas ubican el tamaño de la economía ilícita en un rango de entre el 2% y el 4% del producto.

La diferencia entre las estimaciones refleja una de las principales dificultades para medir el fenómeno: gran parte de estas operaciones ocurre fuera de cualquier registro formal.

Además, el informe remarca que el problema excede ampliamente el ingreso clandestino de mercadería por las fronteras. También incluye la falsificación de marcas, la piratería, la adulteración de productos y distintos mecanismos de comercialización que funcionan al margen de los canales legales.

¿Cómo influyen la inflación y los impuestos en el contrabando?
El estudio atribuye la expansión de estas actividades a una combinación de factores económicos e institucionales. Entre ellos aparecen:



Los autores aclaran que estas cifras corresponden a una estimación estadística y no a una medición oficial de las cuentas nacionales. Incluso recuerdan que distintas cámaras empresarias y consultoras privadas ubican el tamaño de la economía ilícita en un rango de entre el 2% y el 4% del producto.

La diferencia entre las estimaciones refleja una de las principales dificultades para medir el fenómeno: gran parte de estas operaciones ocurre fuera de cualquier registro formal.

Además, el informe remarca que el problema excede ampliamente el ingreso clandestino de mercadería por las fronteras. También incluye la falsificación de marcas, la piratería, la adulteración de productos y distintos mecanismos de comercialización que funcionan al margen de los canales legales.

¿Cómo influyen la inflación y los impuestos en el contrabando?
El estudio atribuye la expansión de estas actividades a una combinación de factores económicos e institucionales. Entre ellos aparecen:



A eso se suman las diferencias de precios con los países vecinos. El informe pone como ejemplo al mercado del tabaco: los cigarrillos pueden costar hasta tres veces más en Argentina que en Paraguay debido al peso de los impuestos, que representan cerca del 80% del precio final.

Según el documento, esa brecha favorece el ingreso ilegal de mercadería desde Paraguay y Bolivia y convierte al norte del país en una de las zonas más vulnerables para el contrabando, motivo por el cual el Gobierno reforzó recientemente los controles fronterizos.

El análisis también advierte que las compañías que cumplen con sus obligaciones tributarias, laborales y sanitarias deben competir con operadores que funcionan completamente por fuera del sistema formal.

Los rubros donde el problema es más visible
La investigación identifica varios mercados de consumo cotidiano donde el comercio ilegal tiene una presencia significativa.

Los alimentos, las bebidas alcohólicas, el tabaco y la indumentaria aparecen entre las categorías con mayor nivel de penetración. En el caso de la ropa y el calzado, el estudio estima que más del 45% del mercado está alcanzado por algún tipo de comercialización ilícita.




También se detecta una participación importante en autopartes y artículos de cuero, mientras que cosméticos, medicamentos, juguetes y bebidas sin alcohol integran un grupo de riesgo intermedio.

Los investigadores advierten que las consecuencias no se limitan a las pérdidas económicas. La circulación de medicamentos falsificados, bebidas adulteradas o repuestos que no cumplen con las normas técnicas también puede generar riesgos para la salud y la seguridad de los consumidores.

ASIPI: "Es un robo socialmente aceptado"
"Este estudio confirma que la falsificación no es únicamente un problema de propiedad intelectual: afecta la inversión, el empleo formal, la innovación y la confianza de los consumidores", afirmó Matías Noetinger, presidente de ASIPI.

El dirigente sostuvo que enfrentar el comercio ilegal requiere una estrategia conjunta entre el Estado, la Justicia y el sector privado, con controles más eficientes, sanciones efectivas y campañas de concientización para desalentar la compra de productos falsificados.



"Determinadas industrias están impactadas principalmente: aquellas más activas en marcas, donde las marcas tienen más fuerza y donde la diferencia de precio y de producción entre un producto ilegal y un producto legal es abismal. Ahí es donde surgen los grandes réditos económicos del comercio ilegal y la falsificación marcaria", remarcó.

Para Noetinger, el perjuicio alcanza a toda la cadena: las empresas pierden recursos e incentivos para innovar, el Estado deja de recaudar impuestos, el empleo registrado enfrenta competencia desleal y los consumidores terminan expuestos a bienes de menor calidad.

"Es un robo que la gente hace de forma socialmente aceptada", sentenció.

Las medidas que recomienda el estudio
El informe sostiene que no existe una solución única para revertir el problema y plantea una estrategia integral.

Entre las recomendaciones para Argentina propone revisar la carga impositiva de los productos más afectados por el contrabando, reforzar la vigilancia en la frontera norte y en la Hidrovía Paraná-Paraguay, acelerar los procesos judiciales y conformar equipos especializados para detectar publicaciones ilegales en redes sociales y plataformas de comercio electrónico.



Además, impulsa la incorporación de sistemas de trazabilidad mediante códigos QR dinámicos, hologramas y otras herramientas digitales que permitan verificar el origen y la autenticidad de los productos.

Otra de las propuestas apunta a mejorar el intercambio de información entre las marcas, las cámaras empresarias, la Aduana y las fuerzas de seguridad, junto con la elaboración de estadísticas periódicas que permitan medir el impacto económico, fiscal y laboral del comercio ilícito.

El documento también considera clave avanzar en una coordinación regional dentro del Mercosur para unificar criterios de control y sanción en sectores especialmente afectados, como tabaco, alimentos, bebidas, autopartes e indumentaria.

Un desafío que excede la propiedad intelectual
Para los autores del informe, interpretar el contrabando y la falsificación únicamente como una violación de marcas o patentes resulta insuficiente. El fenómeno tiene consecuencias directas sobre la actividad económica, la inversión, la recaudación tributaria y la generación de empleo formal.



Y agrega que esta expansión ocurre en un contexto de elevada informalidad laboral, donde muchas personas encuentran en estos circuitos una alternativa para obtener ingresos.

Al mismo tiempo, plantea una contradicción difícil de resolver: aunque numerosos consumidores recurren a estos productos para gastar menos, esa decisión termina debilitando la producción formal, reduciendo los recursos del Estado y aumentando los riesgos asociados a bienes sin controles de calidad.

Por ese motivo, según el organismo la respuesta no pasa únicamente por reforzar los controles; también es necesario reducir los incentivos económicos que favorecen el comercio ilegal y revertir la creciente aceptación social de este tipo de prácticas.

¿Cuánto creció el contrabando de celulares en la Argentina?
Por otra parte, el contrabando de celulares en Argentina creció de manera explosiva. Pasó de representar el 7% del mercado al 35% en pocos años, según alertó el sector privado durante el V Encuentro del Consejo de Asociaciones Empresariales Sudamericanas por el Comercio Lícito a principios de julio.

El dato lo reveló Natalio Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). El dirigente empresario reclamó reforzar los controles fronterizos para combatir un fenómeno que, según estimaciones privadas, provoca pérdidas fiscales de entre u$s2500 millones y u$s3000 millones al año.

"El contrabando siempre existió y es probable que siga existiendo", sostuvo Grinman al inaugurar el encuentro. No obstante, advirtió que el fenómeno mantiene una estrecha relación con otros delitos como el fraude marcario y la piratería del asfalto.

Argentina cuenta con 9374 kilómetros de frontera, de los cuales 2500 kilómetros son "permeables", especialmente en el norte del país, donde los controles resultan insuficientes.

El crecimiento "sorpresivo" del contrabando en algunos mercados específicos es lo que más inquieta al sector privado. Los teléfonos celulares encabezan la lista de preocupaciones.

En Argentina hay 60 millones de líneas activas. Se renuevan alrededor de 10 millones de equipos por año. Históricamente, el contrabando representaba cerca del 7% de ese mercado.

Pero esa participación habría trepado al 35% en la actualidad. Los productos ingresan principalmente desde Paraguay. En muchos casos, provienen originalmente de Panamá a través del aeropuerto de Ezeiza.

Según el sector privado, cada año ingresan 3 millones de celulares por contrabando. La cifra equivale a 130 contenedores anuales, lo que da cuenta de una organización criminal sofisticada.





FUENTE: IPROFESIONAL







Martes, 28 de julio de 2026
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