Deuda “La comunidad internacional tomó conciencia de que cualquiera está sujeto a los ataques de los fondos buitre” Lo afirmó la embajadora en EEUU, Cecilia Nahón, quien también explicó que “este es un problema global y requiere una solución que garantice en el futuro reestructuraciones de deuda soberana justas, ordenadas y previsibles” La embajadora en los Estados Unidos, Cecilia Nahón, aseguró que el caso argentino llevó “al corazón de la agenda financiera global dos cuestiones centrales” como son la “preocupación internacional ante el comportamiento predatorio de los fondos buitre”, y el hecho de que la “comunidad internacional tomó conciencia de que en ausencia de un mecanismo internacional de reestructuración de deudas soberanas, cualquier país está sujeto a los ataques” de los holdouts.
En una publicación en la revista Americas Quarterly, del principal foro sobre educación, debate y diálogo en la región, el Consejo de las Américas, la embajadora sostuvo que “los mercados de deuda soberana se encuentran ante una imperiosa necesidad de reforma”, siendo que “la experiencia reciente de Argentina con los fondos buitre marca un punto de inflexión en el caso de las reestructuraciones de deuda soberana”.
“Este es un problema global y requiere una solución global que garantice en el futuro reestructuraciones de deuda soberana justas, ordenadas y previsibles”, afirmó Nahón.
Aprovechando los “beneficios de la ausencia de un marco jurídico multilateral” para quiebras soberanas, los fondos buitre “explotan” esta situación y “asedian a países en todos los continentes”, explicó la funcionaria en un extenso texto.
En el caso argentino “lograron que una corte de Estados Unidos valide una interpretación irrazonable de la cláusula pari passu, que estableció que los tenedores de bonos reestructurados no pueden recibir su pago hasta tanto se pague a los fondos buitre en su totalidad. Este es el último eslabón de una cadena de acontecimientos que erosionan la inmunidad soberana”, señaló Nahón.
En ese sentido, y luego de detallar la secuencia del caso desde un inicio, incluyendo el exitoso canje con el 92,4% de los acreedores que canjearon deuda y el posterior litigio de los fondos buitre, la diplomática hizo hincapié en la "controvertida" decisión de la justicia estadounidense que apoyó el reclamo de estos holdouts.
Si bien “la renuncia a la inmunidad por parte de la Argentina nunca incluyó una renuncia a su derecho soberano a reestructurar su deuda pública en casos de una insolvencia grave”, en lo que fue una decisión “sumamente controvertida, el sistema judicial de Estados Unidos confirmó la demanda de los fondos buitre”, afirmó.
Por otro lado, al abordar las implicancias sistémicas del caso, Nahón sostuvo que tal “como han demostrado los acontecimientos en Europa, las crisis de deuda no están limitadas a los países en desarrollo".
Así, en el caso de Grecia, durante el canje de deuda de 2012 los holdouts bloquearon la reestructuración de alrededor de 6,5 millones de euros en títulos de deuda y "recibieron la totalidad del pago; sin siquiera litigar”.
A su vez, indicó que “un estudio reciente de McKinsey determinó que desde el año 2008 el crecimiento de la deuda ha superado el crecimiento del PIB a nivel global, elevando el coeficiente de deuda sobre PIB en 17 puntos porcentuales”.
Por ello, “la necesidad de contar con un mecanismo internacional de reestructuración de deudas soberanas es ahora más urgente que nunca”, escribió la representante argentina en Washington en la publicación trimestral.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) “está liderando el trabajo en marcha para mejorar los contratos en materia de deuda y ya más de 10 países han emitido nueva deuda con las llamadas cláusulas “antibuitre””.
Si bien esto es “un paso positivo e importante”, resulta “ineficiente para resolver los múltiples y complejos desafíos planteados por las reestructuraciones de deuda soberana de manera integral”, explicó Nahón.
“Es por ello que la comunidad internacional debe establecer un marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración de deuda soberana”, y en ese sentido, “promovido por el Grupo de los 77 y China, la ONU ya está debatiendo y avanzando hacia el establecimiento de este marco legal”.
“Expertos internacionales y representantes de diversas naciones están trabajando en un marco para que los países no tengan que hipotecar su futuro y el bienestar de su población ante la codicia de los fondos buitre. Se trata de una oportunidad única para contribuir a una arquitectura financiera mundial más ordenada, previsible y sostenible”, concluyó Nahón.
Fuente: Télam
Miércoles, 19 de agosto de 2015
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